lunes, 13 de noviembre de 2017

Asistentes de las brujas


Los espíritus familiares: animales de poder y asistentes de las brujas

La leyenda de la maléfica bruja y su diabólico animal familiar es bien conocida, y constituye un icono repetido a menudo. Cuando las estaciones cambian y las noches se hacen más largas, no resulta raro observar imágenes y símbolos de una bruja envuelta en una oscura capa con un maligno gato negro o sapo junto a ella. Es éste un fantástico arquetipo de cómo los practicantes de la magia eran capaces en el pasado de controlar la naturaleza y a los animales, aunque es también un eco lejano de las creencias que dieron pie a estos mitos.
La idea de la existencia de criaturas mágicas espirituales ha resonado a lo largo de la historia en mitos sobre la creación del mundo, tradiciones tribales y religiones, pero es solo relativamente reciente el hecho de que animales mágicos y familiares hayan sido reinventados como maléficos o peligrosos acompañantes. Históricamente, los ‘familiares’ o espíritus eran considerados por lo general más una especie de ángeles guardianes que unos seres malignos y demoníacos.  
Frontispicio del libro ‘El descubrimiento de las brujas’ (1647), obra del cazador de brujas Matthew Hopkins. En la ilustración se observa a dos brujas identificando a sus espíritus familiares. (Public Domain)
Frontispicio del libro ‘El descubrimiento de las brujas’ (1647), obra del cazador de brujas Matthew Hopkins . En la ilustración se observa a dos brujas identificando a sus espíritus familiares. ( Public Domain )
Los espíritus familiares de las brujas
Mucha gente evoca la imagen de una bruja con un gato o un sapo cuando se habla de espíritus familiares. En los días de la extendida persecución de las brujas en Europa y Norteamérica en la época moderna y antes en la Edad Media, se suponía que las mujeres acusadas de practicar la magia y la brujería poseían un animal que actuaba como su ‘espíritu familiar’, generalmente gatos, perros, búhos, ratones, tritones o sapos. Estos sirvientes de las brujas eran considerados habitualmente demonios de baja categoría o incluso elementales, al igual que por ejemplo las hadas. En la contribución inglesa y escocesa a las leyendas de la época, se decía que los espíritus o animales familiares se alimentaban de la sangre de la bruja. Ésta, a cambio, tenía la posibilidad de servirse de ellos para lanzar hechizos. Los espíritus familiares podían cambiar de forma y actuar como espías. Muchas amantes de los animales completamente inocentes fueron perseguidas por esta ‘antinatural’ complicidad, y se les achacaba todo tipo de infortunios, como que la leche se corrompiera o se echaran a perder los cultivos.  
“En el transcurso de los juicios por brujería de Salem, disponemos de escasa documentación acerca de la posesión de animales familiares, aunque se acusó a un hombre de inducir a un perro a atacar por medio de la magia. El perro, curiosamente, fue juzgado, condenado y ahorcado,” revela Patti Wigington en About Religion .
Ilustración de la Inglaterra de finales del siglo XVI en la que podemos ver a una bruja dando de comer a sus animales familiares. Algunos historiadores opinan que los espíritus familiares son un concepto anterior al cristianismo. (Public Domain)
Ilustración de la Inglaterra de finales del siglo XVI en la que podemos ver a una bruja dando de comer a sus animales familiares. Algunos historiadores opinan que los espíritus familiares son un concepto anterior al cristianismo. ( Public Domain )
En PaganLore podemos leer que más allá de los infames juicios por brujería, los animales y espíritus familiares “ayudaban a diagnosticar las enfermedades y el origen de los embrujos, y eran asimismo utilizados para la adivinación y para encontrar objetos perdidos y tesoros. Los magos les invocaban en rituales para a continuación encerrarles en botellas, anillos y piedras. En ocasiones los vendían como encantamientos, asegurando que los espíritus garantizarían el éxito en el juego, el amor, los negocios, o cualquier otra cosa que deseara el cliente. Este tipo de espíritu familiar no era ilegal técnicamente; el Acta de Brujería decretada en Inglaterra en el año 1604 solamente prohibía los espíritus malignos y perversos.”
A causa de la supuesta naturaleza peligrosa de los ‘familiares’, muchos animales fueron masacrados, en su mayoría gatos. Estas muertes dieron pie a una trágica situación. A mediados del siglo XIV, la Peste Negra estaba devastando Europa. Algunos expertos sugieren que la atroz disminución de la población de gatos permitió a ratas y roedores proliferar en exceso, incrementando la presencia de pulgas portadoras de la enfermedad y provocando por último la diezma de la población humana de la época.

Yomi el infierno japones


El Yomi es el inframundo del sintoísmo, la antigua y mitológica religión de Japón. No es un lugar de castigo al que van los malvados, sino el lugar en que habitan los muertos en general. Allí, en el Yomi, la oscuridad perpetua impera en compañía de horrendas criaturas y un ambiente de descomposición. 
“Yomi” o ”Yomi no kuni” es la forma con que comúnmente se conoce al inframundo de los muertos en el sintoísmo, la antigua religión de Japón y actualmente la segunda (con aproximadamente 67 millones de seguidores) más importante después del budismo, el cual empezó a desplazar al sintoísmo (sincretizándose ligeramente en medio del proceso) tras su llegada a Japón en el siglo VII.

Literalmente “Yomi” significa “Manantial Amarillo” o “Manantial Sulfuroso”, mientras que “Yomi no kuni” sería “La tierra de Yomi” o, de forma no tan literal, “El país de Yomi”. La naturaleza exacta del inframundo que representa el concepto de ‹‹Yomi›› es no obstante algo problemático, ya que el sintoísmo es una religión primitiva en que la formulación de las creencias es dada esencialmente a través de mitos simbólicos (principalmente expresados en el Kojiki, el libro sagrado más antiguo e importante del sintoísmo), tales como el del descenso de Izanagi al Yomi para buscar a su esposa Izanami, mito éste que es el elemento primordial en la configuración de la naturaleza del Yomi. Pero a pesar de esa problematicidad el Yomi tiene rasgos que el mito presenta con claridad: 1) es un lugar oscuro, una tierra de sombras, 2) está lleno de una impureza que es consustancial a la descomposición asociada a la muerte, por lo que el contacto con lo vinculado al Yomi requiere purificación, 3) está marcadamente separado del mundo de los vivos, 4) está habitado por humanos que murieron y por criaturas horribles y seres míticos, 5) no es un lugar de castigo y tortura, no tiene vinculación con ningún tipo de juicio de las almas, 6) pese a su oscuridad, el Yomi no es tan distinto de la Tierra ya que hay árboles, hay un palacio y sus habitantes comen (esto al menos en el nivel literal del mito, ya que probablemente esa comida es simbólica).

El mito del que nace la idea del Yomi es el de la pareja divina Izanagi e Izanami, quienes fueron el primer hombre y la primera mujer, respectivamente. Así, cuenta la historia mítica que los primeros dioses convocaron a Izanagi e Izanami para que se encarguen de la creación de la primera tierra, por lo que les dieron a la enjoyada Amenonuhoko, la “lanza de los cielos”, gracias a la cual podrían arar y realizar otros procesos necesarios para la creación.



Lo primero que Izanagi e Izanami hicieron fue agitar el agua (que en teoría representa al magma) para crear a la isla Onogoro, después bajaron a la isla, crearon la columna celestial Amenomihashira y, alrededor de esta, levantaron el palacio Yahirodono.

Una vez que ya estaban tranquilos en el palacio, Izanagi le propuso a su hermana Izanami procrear hijos: ‹‹Luego, cuando preguntó [Izanagi] a su hermana menor Izanami no mikoto: “¿Cómo está formado tu cuerpo?”, ella contestó: “Mi cuerpo se hace y se hace, pero hay un lugar que no acaba de hacerse”. Entonces dijo Izanagi: “Mi cuerpo se hace y se hace, pero hay un lugar que se hace en exceso. ¿Qué te parecería si metiera el lugar de mi cuerpo que se hace en exceso en el lugar de tu cuerpo que no acaba de hacerse y generáramos países?”. Izanami respondió: “¡Será bueno!”. Entonces dijo Izanagi: “En tal caso, tú y yo daremos una vuelta a esta Augusta columna Celestial y nos encontraremos y nos uniremos conyugalmente”. Juraron hacerlo, y él dijo: “Ve tú hacia mí por el lado derecho y yo iré hacia ti por el lado izquierdo”. Anduvieron alrededor de la columna según lo prometido, e Izanami no mikoto habló primero: “¡Oh, qué buen muchacho!”. A lo cual Izanagi contestó: “¡Oh, qué buena muchacha!”» (Nelly Naumann, Antiguos mitos japoneses).

Fruto de la copulación anterior nacieron dos hijos fallidos: Hiruko (Infante del Agua) y Awashima (Isla de Burbujas). La pareja, frustrada, abandonó a los dos engendros y fue a consultar a los dioses celestiales de la Alta Planicie, quienes dijeron que los hijos habían salido mal porque, en el ritual de apareamiento, la mujer (Izanami) había hablado primero…

Tras escuchar la explicación de los dioses supremos, Izanagi e Izanami volvieron a efectuar el apareamiento pero de forma correcta, dando como resultado el nacimiento de los ocho hijos-islas que conformaron el “Gran País de las Ocho Islas” (Japón). Después crearon a seis islas más, a 31 divinidades (que representaban ríos, árboles, viento, montañas y otros elementos naturales) y a la gran diosa Ohogetsu-hime no kami, la “Gran Princesa de la Alimentación”.

Pero poco después, tras finalizar la creación de “todo lo demás”, Izanami parió a Kagutsuchi no kami, el dios del fuego. Consecuencia de ese parto fue que sus genitales se quemaran y ella se enfermara terriblemente, originando en medio de ese malestar a las siguientes divinidades: el dios y la diosa de las montañas y minerales, nacidos de sus vómitos; el dios y la diosa del barro, nacidos de sus heces; la diosa del agua y la “Fuerza Activa divina y joven de la Procreación”, nacidas de su orina. Luego de esos partos Izanami muere e Izanagi llora profusamente, originando con sus lágrimas a la diosa del llanto.

Furioso con su hijo Kagutsuchi (el dios del fuego), Izanagi lo decapita con su espada y lo corta en ocho pedazos, causando con esto el surgimiento de ocho dioses a partir de la sangre de Kagutsuchi y otros ocho más a partir de los ocho pedazos en que lo descuartizó.

Después del sangriento acto de venganza Izanagi entierra el cadáver de su esposa cerca de Izumo y se decide a buscarla en el País de las Tinieblas (otro nombre para el inframundo representado por “Yomi”), ya que sabía que Izanami no había dejado de existir sino que se había transformado en una habitante del Yomi.

Allí, en las tinieblas del Yomi, Izanagi intenta convencerla diciendo que han dejado la creación inconclusa, pero Izanami le reclama que ha tardado demasiado y que ella ya ha comido el alimento de los muertos, por lo que su estado es irreversible. Sin embargo Izanami acaba cediendo pero advirtiéndole que, la aprobación para su regreso por parte de los dioses del oscuro palacio del Yomi (ella estaba viviendo en ese palacio), será únicamente posible si él la espera afuera del palacio mientras ella se cambia y se prepara para regresar al mundo de los vivos. Izanagi acepta la condición pero el tiempo pasa y pasa e Izanami no sale de ese palacio en el que ningún vivo ha entrado jamás. Entonces finalmente pierde la paciencia y toma la resolución temeraria de usar su peineta como antorcha (quemándole un diente) para entrar y ver qué se oculta en la oscuridad absoluta en que moran aquellos misteriosos muertos.

Lo que ve lo aterra: allí, sin vestimentas, el cuerpo antiguamente bello de su esposa luce como un asqueroso cadáver en el que brotan por doquier los blancos gusanos. Furiosa, Izanami lo acusa de descubrir “su verguenza” mientras de sus pechos caídos y de sus cabellos reducidos y puercos brotan las divinidades del trueno.

Según se piensa, esta parte de la historia tiene dos aspectos que se han representado simbólicamente en los mitos de muchas culturas: el primer aspecto se manifiesta en el hecho de que los cambios de estado sucedidos a Izanami representan la vida y muerte de los seres humanos y, por extensión, los ciclos de creación y destrucción de la Naturaleza; por su parte, el segundo aspecto muestra la convención épica (presente, por ejemplo, en el mito griego de Orfeo y su viaje al inframundo en busca de Eurídice) de la catábasis, según la cual un personaje heroico ingresa al inframundo (representado más que nada en el palacio del Yomi) para buscar conocimiento o cumplir cierta prueba o misión.

Volviendo a la historia, tras la impactante visión Izanagi escapa aterrado mientras lo siguen las horrendas mujeres del inframundo. De ellas se libra lanzándoles los dientes de la peineta de su moño derecho, puesto que éstos se transforman en bambú que las mujeres putrefactas devoran ávidamente. Pero tras de eso entran mil quinientos guerreros y los Ocho Dioses del Trueno, enviados todos por Izanami para perseguir a su marido-hermano. Al igual que con las mujeres del inframundo, Izanagi se libra de estos persecutores con un elemento agrícola: tres melocotones. De ese modo, estando al pie de la “Pendiente Lisa de las Tinieblas” Izanagi les lanza los melocotones y sus perseguidores emprenden la huída. Agradecido con los melocotones, Izanagi exclama con solemnidad: “del mismo modo que me habéis socorrido a mí, socorred a todas las personas visibles de este País Central de la Llanura de Juncos cuando estén cansadas y se hallen en dificultades”.  Como bien han dicho los estudiosos, los perseguidores representan a la muerte y, el hecho de que Izanagi se haya salvado dos veces con elementos agrícolas, manifiesta la exaltación de la agricultura que en tantas sociedades agrícolas se da a través del relato mitológico ya que, evidentemente, es este su medio primordial para sobrevivir y escapar así de la muerte al igual que Izanagi…

Por último y viendo el fracaso de sus enviados, la propia Izanami persigue a su marido pero éste ha tomado ventaja y, pese a la rapidez de ella, logra alzar una inmensa roca y bloquea con ella la Pendiente Lisa de las Tinieblas, único puente entre el mundo de los vivos y el de los muertos. Así y como nadie más que Izanagi podía levantar esa roca, Izanami se rindió y el mundo de los muertos quedó irreversiblemente separado del mundo de los vivos.

Ambos se quedaron entonces frente a frente, con la gran roca entre los dos. En ese momento Izanagi dijo que pronunciaría la fórmula de divorcio e Izanami lo amenazó diciendo: “Mi querido esposo, si lo haces, cada día ahogaré mil cabezas de la hierba humana de tu país”. Pero Izanagi respondió en estos términos: “Mi querida esposa, si lo haces, construiré cada día mil quinientas chozas para el parto”.

Una vez que Izanagi pronunció la fórmula de divorcio, Izanami se transformó en la Gran Diosa de las Tinieblas. Se ve así que este punto del relato mítico es clave ya que el País de las Hierbas Humanas (la Humanidad y el mundo) pasa a ser potestad exclusiva de Izanagi, quien se encargará de dar vida mientras que Izanami se encargará de quitarla… Por ello esta parte del mito es la que imprime con más fuerza la dualidad del ciclo vida/muerte y, nuevamente y al igual que en muchas otras culturas, aquí observamos que lo femenino (Izanami) queda asociado a la muerte y a la oscuridad (por ej., el arquetipo universal luna/noche es femenino) mientras que lo masculino (Izanagi) a la vida y a la luz (por ej., el arquetipo sol/día es masculino).

Finalmente el relato acaba con el baño de purificación que Izanagi se da, en el cual surgen doce nuevas divinidades de las ropas que se quita y catorce de la inmersión de su cuerpo en el río.

De suma importancia es aclarar que Izanami no es ninguna divinidad castigadora, cosa esta perfectamente concordante con el hecho de que el sintoísmo no es una religión que establece premios y castigos post mortem. En cuanto al baño de Izanagi en el río, al igual que en otras religiones en el sintoísmo el agua es un elemento de purificación; concordantemente con eso, sumergirse en el río lo libra de la impureza que asumió al entrar en contacto con la muerte (impura en tanto que generadora de descomposición), pero también y esto es aún más importante, lo libera de la culpa que contrajo al ser corresponsable (por haber incumplido la condición de no mirar) de que la muerte (a través de Izanami) haya cobrado un rol activo en la existencia humana.

El largo relato mitológico que se ha expuesto fue la piedra angular de lo que por siglos han creído los sintoístas en torno al Yomi. Con la llegada de concepciones chinas y budistas las creencias sobre el Yomi fueron variando ligeramente  solo que, en virtud del sincretismo, se fue perdiendo gradualmente el elemento sintoísta al punto de que, una vez introducido el budismo en Japón, “Yomi” pasó a ser solo un término para nombrar una región del infierno budista, dándose así una separación entre la palabra y la idea originalmente representada.

El bajo astral


El Bajo Astral, entendido generalmente como el séptimo de los siete subplanos del mundo astral, es una dimensión llena de energías terribles en que pululan sombras, demonios, espíritus de suicidas, asesinos, violadores, magos negros y, según dicen algunos, animales…
Resulta complejo explicar lo que es el plano astral. Para hacerlo es necesario empezar por el hecho de que en el Universo “todo vibra”, y esto se da tanto en el plano de la materia-energía que es objeto del conocimiento científico, como en planos o estados más sutiles en donde son otras las partículas, la energía y las leyes de causalidad. En este contexto, el plano astral no es un estado de conciencia o un espacio concreto, sino una dimensión. A su vez, este plano se divide a su vez en siete subplanos y cada uno de ellos tiene sus propias particularidades.

bajo-astral2El séptimo subplano del Astral, conocido como Bajo Astral, es el más bajo, siniestro y peligroso de todos: la brujería, las maldiciones, la llamada “mala suerte” y algunas extrañas enfermedades, encuentran en éste subplano la fuente de su energía.

Una persona, a lo largo de su vida, puede ascender o descender dentro de los subplanos astrales, en función de la mayor o menor  densidad de sus vibraciones energéticas. Así, las vibraciones más densas están vinculadas con los sentimientos, pensamientos y actos más bajos, mundanos, viles, malintencionados, etcétera. Contrariamente, los pensamientos elevados se asocian a sentimientos, pensamientos y actos de naturaleza opuesta, y conducen a la persona a vincularse con los subplanos astrales más elevados.

De los siete subplanos del mundo astral, el séptimo es el único que podría ser considerado como una especie de infierno; y, de hecho, según la Teosofía es este, vivido de forma diferente según las creencias y pensamientos de los sujetos, el subplano que ha dado lugar al mito cultural del infierno, entendido como un lugar de castigo generalmente concebido como eterno.

Es en el séptimo subplano donde se manifiestan las peores energías espirituales: la energia del odio, del rencor, de la ira, del egoísmo más crudo, de las tendencias homicidas, de las más retorcidas perversiones, del vicio incontrolable, etcétera… A este subplano van a parar los borrachos incorregibles y los drogadictos desmesurados, los asesinos, los ladrones, los violadores, los genocidas, los estafadores, los narcotraficantes, los maltratadores, etcétera… Este tipo de seres, vagan por el séptimo subplano en medio del sufrimiento y generalmente también en medio de la confusión, intentando, cuando pueden, satisfacer sus bajos deseos captando a alguien en el mundo físico para, a través de algún mecanismo parasitario, satisfacerse…

Por su parte, el sexto subplano es menos denso y no está habitado por espíritus y entidades malas (en el sentido moral) sino meramente materialistas. De ese mismo modo, a medida que se asciende, los subplanos se vuelven menos densos, más buenos y con mejores habitantes. Sin embargo, tanto el séptimo subplano como los primeros o los intermedios, no deben confundirse con el cielo, el infierno o algún otro lugar de morada permanente para el alma tras la muerte: no, pues son meras dimensiones de tránsito en las que el alma está por un periodo limitado de tiempo, pues posteriormente avanza al plano mental y después se reencarna. Por último, cabe decir que el plano astral interpenetra a nuestra realidad, a la dimensión en que vivimos, y la influencia puede darse tanto desde nuestra dimensión hacia la astral, como desde la dimensión astral a la nuestra.

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Defenderse de la magia negra

Cuando un mago negro utiliza el Bajo Astral con malas intenciones, puede crear entidades que ataquen a otros, causando depresión, confusión y, en algunos casos, la muerte… Ese tipo de cosas son factibles gracias a la materia del bajo astral, empleada de diversas formas por los hechiceros.



Para protegernos, podemos emplear rituales de protección, solicitar la ayuda de ángeles (sobre todo San Miguel), usar amuletos y efectuar contrahechizos. En casos difíciles, se recomienda orar, acercarse a Dios, mejorar nuestra conducta, espiritualizarnos… Esto servirá porque dará fuerza y pureza a nuestra aura, haciéndonos inmúnes a la brujería, de modo que la mala energía volverá a quien la envió. En virtud de estos mecanismos, cuentan que muchos magos negros y brujas han perecido por enviar terribles maleficios a gente espiritualmente evolucionada, ya que las auras de estas personas no tienen fisuras y así el mal enviado le regresa al emisor…

Lastimosamente, lo que sucede con la energía que envían los magos negros, no sucede con las entidades que crean, pues a veces esas entidades se independizan del mago o quedan libres tras ser empleadas, atacando posteriormente a gente inocente…

Ahora bien, dos de los mejores  métodos para elevar las vibraciones energéticas y protegerse son la música y los aromas, usados comúnmente en rituales de magia blanca…

Y es que estos elementos poseen el don de limpiar ambientes enturbiados por presencias malignas o energías enviadas por trabajos de magia negra. Particularmente, se recomienda encender sahumerios una vez al día, preferentemente al amanecer, junto con música que eleve las vibraciones y una pequeña campana (si es de plata, mejor) que haremos sonar por cada rincón de nuestra casa mientras sale el sol. Esto debemos repetirlo ininterrumpidamente por un mínimo de 15 días.

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Habitantes del Bajo Astral

La Sombra

Durante el período intermedio entre una encarnación y otra, se da un proceso de purificación en el cual el Ego Superior (la parte que sobrevive de vida en vida) va, junto a la conciencia, pasando de un cuerpo sútil (el hombre tiene algunos cuerpos sútiles, siete en la mayoría de teorías) a otro, yendo del menos sútil al más sútil, y dejando atrás cada cuerpo sutil que abandona en el curso de esas transferencias, hasta finalmente no quedar sino sólo (o con el cuerpo causal según ciertas teorías) él, y la conciencia que volverá a activarse cuando se de la siguiente encarnación. Ocurre sin embargo que, cuando el Ego Superior de alguien deja el cuerpo astral para pasar al cuerpo mental, el cuerpo astral la mayoría de veces se desintegra, aunque eso a veces no ocurre en casos de personas que, o bien han sido malas, o sin ser malas han tenido muy acentuada la presencia de “bajas pasiones y tendencias” (alcoholismo, violencia, envidia excesiva, drogas, adicción al sexo, etcétera). En esos casos el cuerpo astral está demasiado vitalizado por esas energías negativas como para desintegrarse, a la vez que conserva suficiente energía psíquica (debido a que tiene algo de materia del cuerpo mental pegada) como para tener cierto grado de conciencia y autonomía. Aquel cuerpo astral que no se desintegró, constituirá una suerte de versión negativa del individuo, algo así como su lado oscuro desprendido…su sombra. Desgraciadamente y como ya se dijo, esa sombra preservará una pequeña porción del cuerpo mental del sujeto, y eso bastará para que pueda tener gran parte de sus recuerdos y pensamientos.



Todo lo anterior da cuentas de por qué, en las sesiones de espíritismo, los espíritus que se manifiestan son muchas veces sombras (los espiritistas muchas veces contactan con el séptimo subplano astral), y por qué abundan tantos testimonios de personas que ven a sus fallecidos como si éstos se hubiesen deteriorado moral y anímicamente. Así mismo, lo anterior explica el comportamiento destructivo y parasitario de las sombras; pues, si éstas están constituidas por energías astrales (y un poco de energía del cuerpo mental) negativas, intentarán alimentarse de miedos, emociones y tendencias nocivas para de ese modo postergar en lo posible su inevitable proceso de desintegración…

El Cascarón

Existen dos clases de “cascarones”: el astral, correspondiente al cuerpo astral, y el etérico, que se corresponde con el cuerpo etérico, cuerpo este que es consustancial al aura entendida como fenómeno electromagnético.

El “cascarón astral” es el cadáver astral de un ser humano, y en él, a diferencia de la sombra, no existe partícula alguna de materia mental, por lo que no tiene consciencia, inteligencia o autonomía. Es un simple ente pasivo que flota como nube en el mundo astral, aunque puede ser animado por médiums o hechiceros, al punto de asumir la forma de un fallecido o de un vivo, suscitando así nefastos engaños…

Por su parte, el cascarón etérico es el cadáver que queda del cuerpo etérico tras el proceso de desintegración del cuerpo físico, aunque ventajosamente no ofrece las posibilidades de animación que ofrece el cascarón astral.

El Cascarón Vitalizado

El “cascaron vitalizado” posee el mismo grado de consciencia de un elemental artificial, entidad creada en virtud de lo que se denomina “forma de pensamiento”. Las formas de pensamiento están asociadas a pensamientos emitidos por sujetos, y en el caso del cascarón vitalizado, pueden haber sido creadas a partir de pensamientos malintencionados, proyectados con mucha energía y persistencia.  Así, formas de magia negra como el vudú y el obeah, crean cascarones vitalizados a partir de formas de pensamiento, pudiendo engendrar entes con un poder suficientemente grande como para matar personas. Por fortuna, se dice que el karma por crear cascarones vitalizados es terriblemente elevado.

Animales

Se cree que los animales capaces de sentir emociones (perros, delfines, monos, etcétera), esto es los animales más evolucionados, poseen cuerpos astrales, aunque mucho más débiles y simples que los cuerpos astrales humanos. Estos cuerpos astrales serían la causa de las diversas historias que existen sobre animales fantasmas. Ahora bien: ¿por qué estos fantasmas animales están más que todo vinculados al bajo astral? Según refieren muchos expertos en el tema, cascadas de animales fantasmas surgen cada día en los mataderos de chanchos, vacas y otros animales que el hombre devora en embutidos, carnes empacadas y cosas por el estilo. Y esos entes están, en opinión de los citados expertos, imbuidos en terror y odio hacia el hombre, por lo que pasan directamente al séptimo subplano… Esa es pues, según se dice, una de las principales razones espirituales por las que se recomienda ser vegetariano; ya que, la energía que esos animales producen en el mundo astral, nos perjudica aunque no lo notemos.

Suicidas y víctimas de accidentes

Se cree que ambas clases de fallecidos suelen afrontar una vida astral complicada. Si la víctima del accidente era una buena persona, estará en un estado de inconsciencia hasta que transcurra el tiempo que, según su karma, debió de haber vivido. Transcurrido ese tiempo, recuperará la consciencia en los subplanos astrales elevados, por lo que antes habrá sido una entidad inconsciente en los subplanos inferiores, ya que no había acumulado suficiente energía negativa como para que su conciencia se active en el Bajo Astral, cosa aquella que representa un verdadero tormento. Pero lo mismo no ocurre con una mala persona que muere en un accidente: ésta va directo al Bajo Astral, donde permanecerá consciente por un buen tiempo…



En cuanto al suicida, siempre incurre en una gran deuda kármica con su suicidio, pero la situación puede variar dependiendo de por qué se suicidó, en qué estado de consciencia se suicidó, y cuál fue su naturaleza moral y espiritual, tanto en la globalidad de su vida como en sus últimos momentos. El karma por el suicidio suele ser una próxima vida llena de complicaciones y usualmente en un cuerpo seriamente limitado (alguien que nazca sin piernas, por ejemplo), y cierta teoría afirma que el suicida se queda penando en el Bajo Astral hasta que haya cumplido el tiempo que debió haber vivido, pero sumido en un estado de angustia, confusión y algo de pesar.

Vampiros y Lobos

Una teoría afirma que estas entidades, cuyos nombres son meramente metafóricos, pertenecen a restos de razas inferiores, que se quedaron muy atrás en la evolución general del hombre. Son los llamados individuos de la “cuarta raíz”, anterior a la quinta raíz a la que pertenece el hombre actual.

Por su parte, otra teoría dice que los vampiros y lobos astrales son personas fallecidas que se niegan a abandonar la Tierra e intentan permanecer en ella drenando la energía vital de las personas vivas, razón por la cual los médiums se debilitan cuando sin querer los contactan en las reuniones de espiritismo. Pero… ¿Cuál es la diferencia entre los vampiros y los lobos astrales dentro de esta teoría? La diferencia es que el lobo ha sido siempre una persona que, además de no querer abandonar la Tierra una vez muerta, en vida fue realmente mala y además llegó a adquirir cierto poder sustentado sobre su energía oscura, siendo así más peligroso que el vampiro.

El Mago Negro y sus discípulos



No existe entidad astral más poderosa que el mago negro, el cual puede estar en el Bajo Astral por dos causas: 1) se ha desdoblado, ha realizado un viaje astral, y por ende está allí transitoriamente, 2) ha muerto. Lo realmente inquietante es el segundo caso, ya que se sabe que, tanto los magos negros como sus discípulos, gozan de gran poder en el Bajo Astral, a lo cual hay que agregar el hecho de que conocen el Bajo Astral y en consecuencia no están desorientados o temerosos; pero, y esto es lo peor, suelen permanecer allí mucho más tiempo que las demás entidades, ya que para ese fin realizaron terribles prácticas de magia negra antes de morir, se hayan parasitando a los vivos desde el Bajo Astral, o bien ambas cosas…

¿Qué son los espíritus familiares?


El mito de los espíritus familiares proviene del folclore medieval europeo. Dichos espíritus están profundamente arraigados con el mundo mágico y son invocados por brujas y brujos para asistirles en diversas labores. Aunque se utilice el término espíritus, no son como los fantasmas, no son invisibles e intangibles.

Los familiares son entes que se materializan tras la invocación y tienen poderes mágicos. Los familiares pueden adoptar un sin número de formas, las más comunes eran de animales como perros y gatos negros, pero también de seres fantásticos como duendes y hadas.



Según la historiadora Emma Wilby, existían tres formas diferentes en que los familiares se presentaban ante sus futuros amos.

La primera ocurre cuando el espíritu familiar se aparece al individuo mientras hace sus labores diarias. La segunda ocurre cuando el familiar es entregado por otro individuo, puede ser que se herede de los padres (de ahí el nombre de familiar) o se reciba de otra persona o ente desconocido. La tercera ocurre cuando el familiar acude cuando el brujo o bruja se encuentra en problemas o en gran necesidad. La historiadora deja de lado las invocaciones y los pactos con estos entes, esta es otra forma de entablar contacto con ellos.


Los espíritus familiares realizan varios tipos de labores, pueden ayudar con las labores domésticas, proteger a los hijos, vigilar la casa, espiar a los vecinos, atacar o hacer travesuras a terceros, etc.


Según algunas fuentes, los espíritus familiares siempre están en compañía de sus amos y por generaciones servirán a la familia, pero en otras versiones los familiares son difíciles de acceder y deben hacerse rituales para invocarlos en cada momento de necesidad.



En diferentes culturas hay creencias de entes protectores que acuden al llamado de las personas. Estos espíritus guardan ciertas semejanzas con los familiares, sin embargo, en cada cultura es diferente y poco o nada tiene que ver con brujas y demonios occidentales.

En Argentina está la creencia de «El familiar», un ente demoniaco que ofrece dinero y poder a cambio de vidas humanas. De forma similar, «El culebrón,» una serpiente gigantesca y peluda, promete riquezas o las atrae a su dueño.




Los brujos de Chiloé también tienen un reptil como mascota llamado Vilpoñi y los campesinos de la misma zona, una serpiente llamada Lluhay que protege a la familia y trae suerte. En Japón, el Inugami es el espíritu de un animal que es invocado para realizar una venganza o como guardián de su amo. En México están las creencias del Nahuál y la Tona y en el folclore de los nativos norteamericanos están los animales totémicos.

Como puedes ver, las creencias en espíritus y entes que sirven a la humanidad con forma animal y que están ligados a la magia, se encuentran en todo el mundo, arraigadas en la cultura de cada país y cada pueblo.

Espiritus familiares en la magia negra



Los espíritus familiares pueden ser buenos o malos, pero aquí hablaremos de esos que acompañan y sirven a las brujas y hechiceros, que generalmente emplean el cuerpo de un animal vivo para cumplir sus tareas, y que pueden ser espíritus de humanos fallecidos, seres como los duendes o las criaturas astrales, entidades creadas por el mago o incluso demonios…

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En sentido general, un “espíritu familiar” es aquel que se ha familiarizado con una persona, que tiene un vínculo personal con la misma, siendo la comunicación uno de los caracteres principales de dicho vínculo. Sin embargo, dando un sentido preciso, un espíritu familiar es aquel que acompaña y sirve a alguien, pudiendo transferirse a los descendientes de esa persona y estando muchas veces (no siempre), tras su compañía y servicio, una situación contractual, entendida como el hecho de que la persona ha dado o sigue dando algo al espíritu familiar. El concepto anterior permite entender que hay espíritus familiares buenos y malos; y por lógica, ya que siempre sirven al interés de la persona, su bondad o maldad no se planteará en el sentido de si son buenos o malos con la persona, sino en lo que respecta a las cosas que hacen para la persona, estando así su condición moral-espiritual ligada a la condición moral-espiritual de aquel a quien sirven. No obstante, la tendencia cristiana a demonizar todo (muy visible actualmente entre los evangelistas y protestantes en general), unida al hecho de que el concepto de espíritu familiar se haya popularizado durante la oscurantista fiebre inquisitorial propensa a la superstición y la fantasía, ha tenido tal influencia en la imagen que el imaginario social tiene del espíritu familiar, que en el diccionario de la RAE se lo concibe desde su acepción negativa, como si ésta fuera la única, diciéndose así que un “familiar” es un: ‹‹Demonio que se supone tiene trato con una persona, y a la que acompaña y sirve.››.



Esclarecido todo esto, cabe decir que en este artículo solo hablaremos de los espíritus familiares en el contexto de la magia negra, y por ende solo nos referiremos a espíritus familiares malignos, los cuales no necesariamente son demonios. Por último, y regresando a la cuestión de los espíritus familiares en sentido general, debe advertirse que éstos no son lo mismo que los espíritus guías y espíritus consejeros: pueden dar consejos (en general no lo hacen), pero se centran en dar servicios; mientras que, un espíritu guía o un espíritu consejero, no dará servicios, salvo que se tomen sus palabras de guía o consejo como un servicio, pero esto no suele (ni debe) hacerse para evitar la confusión conceptual.

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Un poco de historia

En el estatuto isabelino (de la Reina Isabel I) de 1563, no se menciona nada de “espíritus malignos”; sin embargo, en 1604 la legislación inglesa cambia e incluye entre los delitos el ‹‹consultar con un espíritu maligno, pactar con él, mantenerlo, utilizarlo, alimentarlo o remunerarlo››. Es pues una clara institucionalización jurídica del aspecto paranoico del pensamiento mágico generalizado por la imposición del discurso religioso como el filtro de mayor influencia en la percepción socio-cultural de la realidad. Por otro lado, viendo el sorprendente cambio legal uno se pregunta: ¿qué pasó entre 1563 y 1604? Veamos.

Entre esas dos fechas es cuando se desarrolla la teoría de los demonios familiares, fundamentalmente a partir de los procesos legales por cargos de brujería, en los cuales muy frecuentemente se mencionan los sirvientes “demoníacos” de la supuesta hechicera. Concretamente, los términos “familiar” e “imp” fueron usados por primera vez en la obra Discovery of Witchcraft (1584) de Reginald Scot, quien consideraba a éstos como la antítesis del ángel guardián. Con el antecedente de Scot, en 1593 y dentro de su Dialogue Concerning Witches, George Gifford afirma que: ‹‹Las brujas tienen sus espíritus, algunas uno, otras dos, tres o cuatro, de formas diversas, como gatos, sapos o ratones, a los que alimentan con leche o pollos o dejándoles chupar de vez en cuando unas gotas de sangre.››.

Ahora bien, la teoría desplegada en el periodo referido postuló también que la bruja podía dejarles sus espíritus familiares a sus descendientes, y que el pacto de ella con el Diablo no necesariamente tenía que ser repetido por quienes heredaran el cuidado y los servicios de los “familiares”.

Por otro lado, y si bien era frecuente decir que el Diablo se había manifestado en tal o cual situación, las apariciones de éste debían distinguirse de los familiares, tal y como expresa Guazzo en 1608, ya después de que surgiera la teoría de los demonios familiares; dice así: ‹‹El Diablo se manifiesta bajo múltiples formas de espectros, como perros, gatos, cabras, bueyes, hombres, mujeres o búhos con cuernos. Pero como la forma humana es la más perfecta y hermosa en todos los sentidos, normalmente esa es la que adopta para presentarse ante nosotros››.



Retomando ahora el asunto de los procesos legales contra las brujas, se sabe que existen cientos de relatos sobre los demonios familiares, basados en confesiones de la hechicera bajo tortura o en el testimonio de personas que afirmaron la presencia del “familiar” o los “familiares” en la vida cotidiana de la bruja juzgada. Estos relatos estuvieron presentes en toda la Europa sometida al azote inquisitorial, pero solo en Escocia e Inglaterra tuvieron abundantes expresiones a nivel de textos escritos, lo cual se debió a que fue en esas zonas donde se desarrolló, oficializó e incorporó en la teoría de la brujería el concepto de “espíritu familiar” o “demonio familiar”, siendo que la idea se menciona muy poco en manuales de brujería propios de otras regiones de Europa.

Como se intuye, en el caso de los “familiares”, la teoría demonológica surgió en el marco de cierto tipo de práctica jurídica (los juicios a supuestas brujas), en tal modo que podría sospecharse que, al menos en parte, fue elaborada ad hoc para facilitar las condenas a las brujas; ya que, por ejemplo, resultaba mucho más fácil acusar a una “bruja” de estar en compañía de los demonios si, sobre una base de planteamientos demonológicos, se afirmaba a priori que el gato negro que la acompañaba era un “familiar”, dado por el Diablo pues se suponía que los “familiares” eran demonios de baja categoría que, tras un pacto, el Señor de las Tinieblas otorgaba a la bruja, y estos generalmente tomaban formas de animales para pasar desapercibidos y cumplir impunemente sus maléficos cometidos, aunque curiosamente no estaban dotados de la prerrogativa de proteger físicamente a la bruja, de modo que así quedaban validados los testimonios de jueces, secretarios y torturadores, que los vieron materializarse cuando la bruja era atormentada, pero no fueron atacados porque estos demonios no tienen la potestad infernal para tal cosa… Si lo dicho es ya de por sí alarmante, lamentablemente no fue todo, porque la paranoia llegó tan lejos que casi cualquier animal cercano a la bruja podía ser considerado un demonio familiar; no tenía que ser el gato o el perro que habitaban bajo el mismo techo de la “hechicera”: podía ser la abeja blasfema que le picó a la vecina piadosa mientras recitaba el Padre Nuestro, el zorro perverso que devoró a la gallina de la nuera del pastor, o el cuervo diabólico que por “artes de hechicería” apareció casi a la medianoche en la ventana de un “hombre de Cristo”, curiosamente una semana antes de que su esposa muriese presa de una “misteriosa enfermedad” lanzada por una seguidora del Maligno…

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Familiares animales y brujas

Si bien es cierto que muchas de las supuestas brujas no eran tales y que la teoría de los demonios familiares tuvo una motivación marcada por la finalidad de constituirla en instrumento a favor de una ley dominada por la religión, no por ello debe pensarse que las brujas reales descreían de lo afirmado por los demonólogos en relación a los demonios familiares, pues efectivamente las brujas creían en tales cosas, y fueron sus prácticas lo que dio a los cazadores de brujas la posibilidad de aplicar de forma indiscriminada y paranoica una teoría demonológica que llevó a la muerte a muchas mujeres inocentes y a otras que, siendo efectivamente brujas, no necesariamente tenían con ellas demonios por el mero hecho de creer tenerlos. En síntesis, el punto es que la llamada “brujería familiar” (brujería que usa demonios familiares) fue una forma de hechicería que, antes de ser llamada así, existió y por tanto precedió a la teoría que después le dio nombre.

En el caso de Inglaterra, se sabe que la brujería familiar se concentró en los alrededores de Essex y de la región del Este, y que la esencia de este tipo de hechicería consistía en procesos mágico-rituales destinados a obtener un “aliado mágico” en forma de animal, el cual obedecería órdenes de la bruja, ejecutando tareas de obtención de información, causación de daños y sanación, además de funciones de mediador, canalizador, o centinela-monitor, capaz de indicar la presencia de entidades espirituales y de energías, o incluso, en algunos casos, capaz de presagiar acontecimientos futuros o indicar que algo malo estaba ocurriendo en algún lugar distante.

Estos “aliados mágicos” animales podían ser de muchas especies y géneros: aves, perros, gatos, sapos, serpientes, zorros, caballos, osos, o hasta insectos. Claro que unos eran mejores que otros, en sentido general o para ciertas tareas puntuales. Por ejemplo, el gato era ideal para sentir presencias del mundo espiritual (el de arriba o el de abajo…), mientras que la serpiente podía ser enviada para que pique y la paloma podía dar mensajes. Complementariamente, una bruja podía tener muchos familiares y los familiares podían estar organizados en parejas de macho y hembra y en funciones particulares. Sin embargo los servicios no eran gratuitos, pues la bruja debía dar, con una frecuencia que variaba en función del tipo de paga y de la naturaleza del familiar, cosas como leche, sangre de su propio cuerpo, sacrificios de animales, o incluso sacrificios humanos…



Por último, también se creía que la bruja podía crear su propio demonio familiar, no en sentido literal o en el sentido del ocultismo actual, sino en el sentido de que la hechicera podía usar un animal vivo (preferentemente una mascota suya) y, mediante un ritual, conseguir que un espíritu o un demonio pasase a morar en el animal, manifestándose principalmente a la hora de cumplir con sus siniestros servicios. Al igual que en el caso de los unicornios (en el que vendían cuernos de narval haciéndolos pasar por cuernos de unicornio…), los charlatanes aprovecharon la superstición y la credulidad para estafar a la gente, y así era posible encontrar vendedores de “familiares”, que llegaban a cobrar grandes sumas por cosas como un gato supuestamente poseído por un demonio que aceptaría servir de “familiar” a cualquiera que lo comprase. Naturalmente los estafadores eran astutos, y elegían especímenes que, por su aspecto, pudiesen parecer demonios familiares ante los ojos del crédulo ávido de conseguir el poder que representaba gozar de los servicios de un demonio o espíritu: especímenes como grandes gatos negros, alguna serpiente de aspecto amenazador, o quizá un pájaro hábilmente pintado…

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Clases de espíritus familiares

La brujería contemporánea ha ampliado y desarrollado el concepto del “familiar”, de modo que éste puede ir desde el simple animal especialmente entrenado y dotado de un vínculo mágico con su dueño, hasta un demonio (encarnado o no en un animal), pasando por entes creados a través de procesos que manipulan energía astral. No todos los familiares son animales o entidades que habitan en animales: algunos permanecen sin tomar como morada un animal u objeto, aunque la mayoría se manifiestan bajo la clásica figura del animal que sirve de ayudante mágico. Entre las posibles divisiones de los espíritus familiares, puede admitirse ésta:

El animal especial no poseído: Generalmente se trata de una mascota que cumple estas condiciones: 1) tiene una gran sensibilidad que le permite sentir presencias espirituales y energías, o incluso dar señales de cosas que están ocurriendo (en otra parte) o de cosas que ocurrirán, 2) tiene un vínculo estrecho y cálido con la persona, un vínculo en que sobresale la comunicación, la empatía y la compañía. Este animal-familiar bien puede ser que desde un comienzo presente su sensibilidad psíquica-espiritual, o que haya sido entrenado para desarrollarla, teniendo un mínimo innato que posibilite ese desarrollo. Así mismo, bien puede ser que el animal haya sido comprado, que haya nacido en nuestra casa, o que inesperadamente nos haya visitado (esto ocurre con perros y gatos principalmente) y, como señal de conexión con nosotros, se haya afanado en quedarse, mostrando particular simpatía.
El animal poseído por un espíritu: Estos son casos de animales en los cuales ha entrado un espíritu, refiriéndonos por “espíritu” a un espíritu que no es un demonio. El espíritu es aquí el verdadero familiar y no el animal, que es solo el vehículo viviente, el medio que usa el familiar para servirnos. La forma en que el espíritu ingresa en el animal puede variar, de modo que éste puede haber entrado: a) súbitamente, y b) a través de un ritual o de otro proceso mágico. Desde luego que, prácticamente siempre, cuando entra súbitamente ha sido llamado, una o varias veces; mientras que, en el segundo caso, necesariamente es llamado el espíritu. Estos animales poseídos pueden detectar más cosas que los animales-familiares no poseídos, además de que, debido a ser más inteligentes cuando actúan dominados por el espíritu que los habita, pueden obedecer órdenes más puntuales y complejas, y así su poder de destrucción se vuelve enorme, ya que teóricamente, y esto se ve respaldado por la tradición oral de ciertas poblaciones rurales, hay aves “mandadas por la bruja” que le sacan los ojos a las personas… La contraparte de ese poder es que el brujo o la bruja puede ser víctima del mismo. Por ejemplo, si el animal-familiar poseído es un gran perro negro y la persona lo maltrata e incumple su parte del contrato, bien podría ser que una noche se levante al sentir que su cuello es penetrado por agudos colmillos… Por último: 1) cabe decir que este tipo de familiares suelen tener vínculos psíquicos con sus amos, pudiendo comunicarse a través de la telepatía, y 2) esta categoría desentona con las demás, que son categorías que no se interceptan, pero la hemos puesto porque es muy importante, ya que lógicamente también podría pensarse en un animal-familiar que esté poseído por un demonio, por un elemental, o por una entidad astral creada por el mago.

familiar-spirit9Criaturas astrales: Aquí hay algunas posibilidades, pero la más conocida es la del animal que en vida tuvo un vínculo estrecho con su dueño, y ya muerto regresa para servirle, pudiendo darse el caso de que en vida haya sido un familiar-animal no-poseído, o que no lo haya sido pero el mago lo haya llamado con el pensamiento, con rituales u otros métodos. Ese servicio necesariamente no puede durar indefinidamente, porque los animales-fantasmas son cuerpos astrales y nada más, careciendo así de sustancia mental, de cuerpo causal o de un Yo-Superior. De hecho, generalmente un fantasma-animal vive muy poco antes de desintegrarse, pero hay casos en que viven por años, dependiendo el tiempo de vida de la cantidad de sustancia astral, la cual siempre se ve aumentada cuando el animal ha interactuado de mucho y de forma profunda con humanos, cosa que siempre sucede con el animal-familiar no poseído.

familiar-spirit11Espíritus elementales: Los espíritus elementales son espíritus vinculados a la dimensión espiritual de la Naturaleza, y siempre se asocian a los cuatro elementos, no entendidos físicamente sino energética y espiritualmente. Esos elementos son el agua, el fuego, la tierra y el aire. Los elementales pueden ser de muchos tipos: duendes, salamandras de fuego, ondinas, silfos, elfos, hadas, etcétera… En lo que respecta a la magia negra, los duendes (vinculados al elemento tierra) son los elementales que más se emplean. Claro está que aquí nos referimos a elementales que ya existen, porque en teoría el mago, a través de rituales y procesos que involucren al elemento propio del elemental que quiere crearse, puede crear el suyo propio: en estos casos, generalmente el elemental se vincula a un objeto, portador de “su esencia”, que bien puede ser un espejo mágico, una botella, un cristal, un anillo, etcétera. Este caso entraría en la categoría de “entidades creadas por el mago”, pero la hemos mencionado aquí porque dicha categoría, a través de los elementales creados, se cruza con esta categoría de los elementales. Es un fenómeno muy interesante, ya que el mago no puede crear demonios o fantasmas humanos, ni tampoco creaturas astrales entendidas de cierta manera: puede crear entidades que parezcan cualquiera de esas cosas, pero no que efectivamente lo sean.

familiar-spirit12Fantasmas humanos: También llamados “lemures” por el nombre que se les daba en la Antigua Roma, estos espíritus familiares pueden ser muy peligrosos en la magia negra; ya que, solo el espíritu de una persona mala, serviría a alguien que se dedica a usar las fuerzas psíquicas y espirituales para dañar y/o manipular. En estos casos, es muy difícil que no exista una relación contractual y el mal espíritu haya decidido servir al mago solo para disfrutar haciendo maldades. De ese modo, esta clase de espíritus familiares suelen dar sus servicios después de pactos hechos con sangre, ya que la sangre es una de las sustancias con mayor poder para atar en el mundo astral. Estos son comúnmente los espíritus familiares que operan al servicio del mago negro contemporáneo que ofrece sus servicios en línea para vengarse de tal o cual que nos haya hecho daño, o incluso para matar… Esto es así porque hay tareas de destrucción que no puede realizar un espíritu familiar desde el cuerpo de un animal; y, dado que los elementales son difíciles de conseguir o crear, las criaturas astrales no son muy inteligentes, los demonios son muy difíciles de conseguir, y pocos son los brujos con suficiente poder psíquico para prescindir de entidades a la hora de dañar, los “malos espíritus” humanos quedan como la primera alternativa del hechicero a la hora de encontrar una manera efectiva de hacer cosas como debilitar psíquicamente o aterrorizar a alguien que esté en otra ciudad…

familiar-spirit13Demonios: Hay muchas brujas y hechiceros actuales que piensan que el mismísimo Satanás les ayuda solo porque tienen una estatuilla de él, o que tal o cual demonio les sirve solo porque han usado su sello en un ritual y han obtenido resultados. Lo cierto es que la gran fauna demoníaca (a partir de la cual hasta surgió un abecedario de demonios) es un producto de la fantasiosa demonología medieval, que es muy mitológica en el sentido de que admitió la posibilidad de que los dioses paganos fuesen demonios, y muy “revelada” en tanto que asumió como reales a los demonios que aparecieron en la Biblia y en ciertos textos ocultistas, ejemplos de lo cual son Asmodeo y seres de la tradición cabalística como Samael, respectivamente. Por otro lado, actualmente hay debate, dentro del propio ocultismo, sobre si existen o no los demonios, y sobre cuál es su naturaleza exactamente. Resulta así bastante dudoso el que un brujo pueda tener como espíritu familiar a un demonio, sobre todo si se considera que, en realidad, bien podría ser que generalmente, suponiendo la existencia de los demonios, sean entes del bajo astral los que acuden al hechicero cuando éste invoca demonios… En todo caso, si un hechicero llegase a tener el siniestro privilegio de contar realmente con un demonio familiar, éste podría tomar posesión de un animal, infestar un objeto, o bien permanecer invisible o, según se desprende de diversos relatos, seguir la demoníaca costumbre de aparecerse con una forma mitológica o monstruosa, como un perro de varias cabezas o un hombre con cabeza de carnero…

familiar-spirit1Entidades creadas: Estas entidades se forman a partir de energía astral, se sostienen con energía astral, y su creación requiere complejos procesos en que el mago habrá de emplear símbolos, técnicas de visualización, elementos físicos que operen con la energía psíquica-espiritual de diversos modos (reteniendo, absorbiendo, emitiendo, direccionando, transmutando, amplificando, etcétera…), moldes de pensamiento, patrones de repetición y, según algunos, también egrégores (entidades creadas por varias mentes, consciente o inconscientemente), entre otras cosas. Crear con éxito una entidad es muy difícil, y generalmente ocurre que el mago cree haber creado una entidad, cuando en realidad no ha creado nada y simplemente ha conseguido tal o cual efecto con su propio poder.

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Llamando al muerto

familiar-spirit16Si queremos conseguir un espíritu familiar humano para tareas de magia negra, un método muy poderoso y peligroso es emplear la fotografía (preferiblemente grande, con protagonismo del rostro, y en que la persona mire de frente) de alguien que se haya muerto recientemente y que no haya sido bueno en vida. Resultaría muy útil si conocimos a la persona y ésta practicó el aspecto reprobable del ocultismo, pero eso muy difícilmente ocurrirá. Ahora, hemos dicho que la persona debe haber muerto “recientemente”, y esto es así porque, al menos en el marco teórico de estas prácticas, es comúnmente aceptada la creencia en la reencarnación, y entonces hay que tener cuidado porque generalmente las personas no permanecen mucho tiempo en el mundo astral antes de pasar al mundo mental y posteriormente reencarnarse. Y es que justamente los conocidos “fantasmas” son muertos que se encuentran en el plano astral, o al menos esto es así la mayoría de veces, pues de lo contrario sería casi seguro que estemos ante una aparición benéfica de un alma que recibió permiso para manifestarse en el mundo físico después de haber dejado el tránsito por el astral. Lo problemático es que no sabemos exactamente cuánto tiempo estará en el astral una persona, pudiendo ser menos de diez años o, en ciertos casos, décadas… La única forma de establecer una cifra clara es saliéndonos del ocultismo occidental y recurriendo al Libro de los Muertos de la tradición budista-tibetana, en cuyo caso se habla del Bardo como un mundo de tránsito entre una vida y otra, que podría relacionarse con el astral y, a partir de eso, asumir los 49 días límites que alguien puede estar en el Bardo, como 49 días límite que uno puede estar en el astral.

familiar-spirit4Ciertamente la interpretación anterior es demasiado arbitraria, al menos si se parte de tantas historias famosas que hablan de espíritus que han penado por décadas en un mismo lugar… Pero el Libro de los Muertos no es la única opción que tenemos para ver cuál es el límite prudencial que debemos darnos para intentar llamar a un fallecido. La otra vía es la teoría que postula que, al menos en general, las almas se quedan penando en torno al cuerpo hasta que éste se descompone; después, bien podría ser que sigan penando en el mundo, o bien podría ser que se hayan ido, pero por lo mismo no es sensato esperar más que el tiempo promedio que un cuerpo tarda en descomponerse (los casos de accidentes y asesinatos son excepciones, allí el espíritu sale rápidamente y el sujeto a veces no sabe que ha muerto hasta después), y entonces: ¿cuál es ese tiempo? En promedio, en condiciones normales, pasado un año solo quedan los huesos y la dentadura, que no cuentan como parte de lo que debe descomponerse para que el espíritu se marche. Bien, basándonos en todo esto, quedaremos en que la persona no debe haber fallecido hace un año o más. Entonces, una vez que tengamos su fotografía, la invocaremos cada día hasta que responda de alguna manera, siempre llamándola mientras la miramos a los ojos a través de su fotografía, que sujetaremos en nuestra mano derecha. Para que esto sea más efectivo, podemos combinar la invocación a través del pensamiento con la invocación hablada, e incluso, si está a nuestro alcance, podemos invocar a la persona cerca de su tumba. Así, si acaso llegamos a entablar interacción con el difunto, podemos usar la ouija o algún otro método para ver si acepta tal o cual trato a cambio de sus servicios.

Los Niktuku

      ¿Qué cabe pensar de unos vampiros que han sido "Abrazados" por su Sire para destruir a toda su progenie?

       La historia de los Nictuku comienza con la maldición que Caín infringe a su nieto Absimiliard (el más hermoso vástago de la tercera generación), marcándole el rostro con una cicatriz. Absimiliard enloqueció y él mismo se desfiguró, y desde entonces los vástagos del Clan Nosferatu sufren la maldición de que la Bestia se refleje en sus rasgos. Absimiliard creyó que Cain le maldijo por crear a su Clan y como él sólo no podía destruir a los Nosferatus, buscó a siete "Aberraciones" para que le ayudaran a exterminar a su progenie.

       Todos los Nictuku son "Abominaciones" de una u otra manera: Cambia-formas, Changellings, Demonios... Todos han sobrevivido convertidos en vampiros para corresponder con la locura de su Sire: eliminar a los Nosferatu.

       Éstos son los vástagos de Absimiliard:

       Abraxas (El Dios de la Niebla).
       Según mis estudios, Abraxas puede que sea el único Mokole (hombre lagarto) que haya sobrevivido al Abrazo. Conforme a las leyendas, Abraxas es un dragón en forma de serpiente que se oculta tras una densa niebla. Esta lo protege de tal manera que puede salir al exterior con los primeros rayos del sol.

       Durante la época de los romanos fue confundido con un caballo, cosa comprensible ya que los humanos prefieren ver a un simple caballo que la impresionante figura de un dragón.

       Las letras de su nombre en el alfabeto griego suman 365, lo que equivale a un año solar, según los cabalistas. Para los gnósticos, Abraxas es una palabra simbólica que expresaba el conjunto de las 365 manifestaciones sucesivas atribuidas a Dios.

       Poderes conocidos: Puede salir con los primeros rayos de luz de la mañana.

       Situación actual: Desconocida.


       Azazel (La Abominación).

      
¿Qué pacto debió realizar Absimiliard con este demonio para que aceptase ser Abrazado? Esta Abominación es tan poderosa que la última vez que se le vio fue combatiendo contra un grupo de magos muy poderosos, y lo único que consiguieron fue volver a encerrarle en la cárcel mística de donde había escapado, cárcel donde fue encerrado por el gran mago Salomón.

       Poderes conocidos: Resistencia a la magia. Causar terror.

       Situación actual: Encerrado en una cárcel mística en Jordania.









       Nuckalavee (El sin piel).

      
Su apodo debió ser en verdad el Cazador de Cabezas. Este Nictuku es la "Abominación" de un Changelling, aunque desconozco la especie. Su piel es transparente, las venas color amarillo y la sangre negra, lo que le otorga un aspecto verdaderamente horripilante. Se despertó hace poco en Australia, pero algo lo detuvo y se halla desaparecido. Su afición por guardar las cabezas de sus presas puede ser debida a que necesita alimentarse de masa cerebral en vez de sangre. Su nivel de inteligencia es bajo (un punto en la hoja de personajes).

       Poderes conocidos: Resistencia al fuego. Resistencia a la magia. Regeneración. Aura de muerte.

       Situación actual: Desconocido, de pronto desapareció de Australia.

       Curiosidades: No puede utilizar Animalismo.



       Equidna (La Madre de la Suciedad).

      
Esta Nictuku es una Naga (una mujer serpiente). Son las asesinas dentro de los cambia-formas y sólo ha de pensarse en las grandes protecciones que pueden otorgarle sus poderes vampíricos combinados con los suyos propios. Si no fuese por su cola de serpiente sería extremadamente hermosa. Se sabe que estuvo en Grecia durante el esplendor del Imperio.

       Una curiosidad: el nombre de Equidna, también referido al nombre común de oso hormiguero, es una confusión con la palabra griega Ékidna, que significa serpiente, apelativo que puede ser aplicado a este ser. También pudiera ser el comienzo del mito de la Gorgona llamada Medusa en la mitología griega, dentro de la cual Equidna es la Madre de todos los Monstruos.

       Poderes conocidos: Desconocidos.

       Situacion Actual: Desconocida.



       Gorgo (La que Aulla en la Oscuridad).

      
Una "Abominación" de una especie extinta de Hombre Murciélago (Camaroth), cuyo aullido hace paralizar de terror, incluso puede llegar a provocar daño físico. Es una cazadora implacable, y la última vez que apareció fue dejando un rastro de muerte y destrucción entre los vampiros. Lo extraño es que hay rumores que dicen que, en vez de ser despertada por Absimiliard, fue Saulot quien lo hizo. Estuvo varios siglos en Sopor en la selva del Amazonas.

       Poderes conocidos: Aullido.

       Situación actual: Se cree que está en Sopor en las alcantarillas de París.







       Vasillisa.

      
Esta Nictuku es una aberración de la naturaleza, un niño (aunque algunos dicen que es una niña) que mató a sus progenitores y a gran parte de su pueblo sólo por ver cómo morían, y esto lo hizo cuando todavía no era Cainita. También asesinó a la Bruja de Hierro (Baba Yaga) prácticamente al verla.

       Le gusta jugar con sus víctimas, aparecerse como alguien indefenso para cuando están más confiados, mostrándose como el auténtico depredador que es. Se sospecha que puede ser un Ananasi.

       Las letras griegas que forman su nombre suman 666, según los cabalistas, que es el Número de la Bestia en la religión cristiana.

       Poderes conocidos: Desconocidos.

       Situación actual: En Rusia.





       El Otro.

      
Se desconoce casi todo de esta "Abominación", ni su forma, ni dónde está, ni qué poderes tiene. Algunos sospechan que podría ser un guerrero Mantis, pero tampoco se ha podido corroborar. Se sabe que habla con Vasillisa.

       Poderes conocidos: Desconocidos.

       Situación actual: Desconocida.

Disciplinas Kuei-jin -Shintai de la Carne-


Como análogo del elemento Madera, este arte permite al Kuei-jin canalizar la energía Yang mediante su cadáver, aunmentadolo y trasformándolo.

DISCIPLINAS SHINTAI
Shintai, un termino japonés que significa “cuerpo de dios”, se refiere a aquellas Disciplinas con las que los vampiros aprenden a enfocar su energía Chi mediante su forma física. Los shintai eran antiguas artes que se han extendido por toda la sociedad Kuei-jin. Aunque son similares en cierto modo a Disciplinas occidentales como Protean y Vicisitud, las artes shintai son mucho más meticulosas y se estudian de forma sistemática. Casi todos los vampiros consideran que el dominio de un shintai es la demostración de que se comprenden los principios Chi, lo que es un paso muy importante hacia el dominio del yo.
Normalmente se practican cinco artes shintai, cada una corresponde a uno de los cinco elementos del pensamiento chino. Como los Kuei-jin son vampiros, han adaptado el sistema de cinco elementos a una representación esquemática de sus cuerpos muertos; por tanto, para los Catayanos los cinco shintai son la Sangre (Agua), el Hueso (Metal), el Jade (Tierra), la Carne (Madera) y la Llama-fantasma (Fuego).
Sintonía Chi: al contrario que los Vástagos, los Kuei-jin no pueden aumentar automáticamente sus Atributos Físicos con Chi. Sin embargo, el dominio de cada shintai comprende una serie de katas y ejercicios básicos mediante los que el Catayano aprende a aumentar un atributo específico hasta niveles sobrehumanos. Por tanto cada shintai indica un Atributo particular con el que se puede entrar en “sintonía Chi”; los vampiros que hayan estudiado ese shintai podrán gastar Chi (de cualquier tipo) para aumentar el Atributo (un punto por cada circulo, pudiendo gastar como máximo la puntuación de la Disciplina). Por tanto, un Kuei-jin con Shintai de la Sangre 4 podrá gastar hasta cuatro puntos de Chi para aumentar un máximo de cuatro círculos su Fuerza.
SHINTAI DE LA CARNE
Se cree que el grotesco Shintai de la Carne tiene sus raíces en las junglas de las Cortes Doradas, aunque se ha extendido por todo el Reino Medio. Como análogo del elemento Madera, este arte permite al Kuei-jin canalizar la energía Yang mediante su cadáver, aunmentadolo y trasformándolo.
Los practicantes de este shintai suelen agruparse en círculos matriarcales. En algunas zonas los vampiros con una gran habilidad en esta Disciplina son denominados penangallan. Estos Kuei-jin suelen estar en sintonía con el Yang, y por tanto parecen relativamente humanos… hasta que demuestran los poderes inherentes de esta práctica. Muchos penangallan se adornan con joyería y tatuajes elaborados, ya que disfrutan e tacto del metal y la tinta con a carne.
Sintonía Chi: Destreza
I. CUELLO ALARGADO
El nombre de este poder puede confundir; el vampiro puede extender su cuello o sus miembros, enviándolos sobre obstáculos elevados o doblando esquinas. La piel no se estira con el resto, de modo que los espectadores experimentan la desagradable visión de una cabeza o un dedo extendiéndose mediante un nudo de viseras y músculos.
Sistema: no se necesita tirada. El cuello o los miembros pueden extenderse un metro y medio por punto de Resistencia del objetivo, por lo que podrá morder, golpear o apresar a distancia. Los miembros pueden ser atacados en cualquier punto, y la decapitación matará al Kuei-jin de modo normal.
II. SEPARAR MIEMBRO
Este es uno de los clásicos poderes asociados a los místicos penangallan. El Kuei-jin ha dominado el Chi hasta tal punto que puede separar parte de su fuerza vital del conjunto principal. Puede desprenderse de un trozo de su cuerpo, permitiéndole actuar a distancia.
Normalmente se emplea para permitir que la cabeza y el intestino se separen del resto del cuerpo. Las leyendas populares hablan de una masa capaz de volar, aunque tal proeza solo es posible si el Catayano dispone también del poder Dominar el Aliento del Dragón. Si no es así, la cabeza y el tubo digestivo se arrastrarán por el suelo a la velocidad normal del personaje. Podrán trepar por las paredes y techos aunque dejando una rastro sangriento.
También es posible desprenderse un miembro, aunque esta función suele reservarse para las manos. Aunque es posible separar una pierna para que salte por su cuenta, suele ser un uso bastante inútil y ciertamente cómico. Las manos separadas pueden mostrar una gran utilidad, ya que permiten coger cosas fuera del alcance o estrangular una victima a distancia. De nuevo, si no se dispone de Dominar el Aliento del Dragón la mano solo podrá arrastrarse como una araña.
Sistema: el vampiro gasta un punto de Chi Yang y pasa un turno concentrándose. La cabeza-tubo digestivo o el apéndice separado son considerados objetivos pequeños (dificultad 7 para golpear Cuerpo a Cuerpo, la dificultad en armas de fuego aumenta en uno). Se considerará que la cabeza tiene cuatro Niveles de Salud, un miembro tres y una mano dos. En todos los casos, los Atributos Físicos y Habilidades de la cabeza son idénticos a los del vampiro. El Chi y los dos aspectos del alma permanecen con la cabeza-tubo, pero el corazón no (la cabeza no puede ser empalada con madera o metal, aunque si se empala el cuerpo dormido a cabeza se derrumbará paralizada).
El uso mas frecuente de este poder es la separación de la cabeza y el tubo digestivo. Si no puede volar, el conjunto suele arrastrarse a la velocidad normal. Al carecer de huesos largos, esta masa es capaz de entrar en cualquier zona que quepa el cráneo. Es posible usar las viseras para constreñir (Fuerza + 2, daño normal) si se consigue una beuna presa (por Ej. Cayendo desde lo alto o después de un mordisco con éxito). También se podrá atacar golpeando (Destreza + Pelea, daño normal por mordisco).
El cuerpo permanecerá dormido y será totalmente vulnerable. Muchos vampiros se cuidan de estar rodeados de servidores, o bien ocultan sus cuerpos en lugares seguros. Si el cuerpo es destruido, la masa quedara atrapada en su estado… visceral. Seguirá viva, pero nunca podrá tener más de cuatro Niveles de Salud y deberá gastar un punto adicional de Chi al despertar para evitar secarse.
Los miembros se arrastran por el suelo a velocidad normal de movimiento, pudiendo permanecer separados del cuerpo durante una noche. Al amanecer quedarán inertes y se desintegrarán rápidamente. Los miembros pueden atacar (estrangulando) o aferrar objetos a distancia, aunque si el apéndice se encuentra más allá de la vista del Kuei-jin solo podrá “ver” a su objetivo mediante algún poder de clarividencia.
Especial: si el vampiro tiene también el poder de Cultivación de Nivel dos, Hendir al Demonio, al alma dual podrá ser transmitida a diferentes partes del cuerpo. Por tanto, el Kuei-jin podría animar su cabeza-tubo con el alma Hun y usar la P´o para manejar el cuerpo decapitado. Mientras la cabeza pueda observar el resto del cuerpo, éste podrá “ver” y actuará sin penalizaciones. Cualquier elemento que quede más allá de la línea de visión de la cabeza se considerará “ciego”.
III. NUBE DE LOTO
Combinando el Chi interior con el aliento, el vampiro puede exhalar una nube mística opalescente de energía Yang eufórica. Todos los que respiren los vapores se volverán somnolientos, aturdidos e incoherentes. Este poder no afecta a los vampiros, espíritus y otros seres no-muertos, pero si a mortales normales y a los cambiaformas.
Sistema: el vampiro gasta un punto de Chi Yang y exhala la nube. Los mortales que se encuentren en su interior se marearán automáticamente y quedaran en un estado de fácil sugestión, como si se les hubiera administrado un narcótico. Los shen (y algunos mortales especialmente entrenados, como los maestros de las artes marciales o cazadores de demonios Shih) pueden resistirse con Fuerza de Voluntad (dificultad 6). Una victima afectada no podrá realizar acciones agresivas y sucumbirá a cualquier sugerencia placentera. Si es atacada, se defenderá con un – 2 a sus Reservas de Dados.
El poder dura una escena.
IIII. PELESIT
El vampiro puede crear una pequeña criatura dentro de su cuerpo, liberándola y enviándola en diferentes cometidos. Estos seres son conocidos como pelesit, y pueden demostrar ser excelentes espías. Normalmente parecen insectos grotescos o pequeños demonios deformes, aunque los vampiros que llegan a dominar este poder pueden decorar sus cuerpos con complejos tatuajes irezumi que animarán a voluntad del Catayano.
Sistema: el vampiro gasta un punto de Chi Yang y uno o más Niveles de Salud para liberar al pelesit del cuerpo. Por cada Nivel de Salud “tomado” por el insecto, éste dispondrá de dos Niveles y de una Fuerza y una Resistencia de 1. La criatura siempre tendrá Destreza 3, Atributos mentales a 2 y Pelea y Esquivar 2, pudiendo atacar con un mordisco de [Fuerza] puntos de daño. Se desplaza dando extraños saltos, es un buen secador y habla con una voz aguda y abrasiva.
El pelesit puede permanecer separado toda una noche, pero al amanecer se pudrirá y morirá. Si la criatura regresa antes del amanecer, se fundirá con el cuerpo del vampiro y éste recuperará sus Niveles de Salud. Si el pelesit muere o no consigue regresar, el Kuei-jin perderá los Niveles de Salud y deberá recuperarlos del modo habitual.
V. LAS DIEZ MIL FORMAS
En este nivel de maestría el vampiro logra un control casi total sobre su forma. Podrá parecerse a cualquier persona cambiando su piel, su pelo y su complexión, pudiendo llegar a crear alas. También podrá asumir aspecto animal, aunque conservando siempre la masa aproximada del Kuei-jin.
Sistema: activar este poder cuesta dos puntos de Yang. El vampiro deberá hacer una tirada de Percepción + Atletismo (dificultad 7). El éxito permitirá adoptar prácticamente cualquier forma humanoide que se pueda imaginar. Gastando un punto adicional de Yang se podrá crear un par adicional de brazos o de alas de murciélago, duplicando los efectos de los poderes Shintai Demonio equivalente.
Duplicar una persona o animal especifico exige una tirada de Percepción + Atletismo (dificultad 9)